Muchas veces el avance en la tecnología de los revestimientos y pinturas obliga a cambios en procedimientos de preparación de superficies automotrices que considerábamos inmutables.
Las pinturas automotrices modernas sellan las superficies en forma tan efectiva, que cualquier humedad absorbida por masillas y fondos durante el proceso de reparación queda atrapada en ellos. Por consiguiente, cuando el vehículo es expuesto al sol por largos períodos, esta agua trata de escapar en forma de vapor, y al encontrar una barrera completamente estanca, produce ampollas en el acabado (blister). Con el pasar del tiempo también se generará un proceso de corrosión que acabara causando fuertes daños a los paneles de la carrocería.
Por todo lo antes dicho, la tradicional técnica del lijado al agua queda, en el mundo de los revestimientos modernos, relegada al rectificado y pulido de transparentes, donde ya no existe riesgo de que la humedad quede atrapada.
Para obtener acabados durables en el tiempo, imperará la aplicación de lijas de tecnología moderna, para trabajar al seco las masillas y fondos. Estos abrasivos conocidos como "lijas al seco" cuentan con un diseño distinto, que les permite repeler con facilidad el polvillo de lijado que se acumula sobre ellas.
Si no cuenta con un mecanismo efectivo de aspiración y recolección de polvo acoplado a su taco de lijado o lijadora roto-orbital mientras hace su trabajo, tenga la provisión de utilizar equipos personales de protección respiratoria.